Roberto Fontanarrosa

-Temo que a Borges le ocurra como a Mishima. ladra, de repente. Lo observo, inquisidor-. Que se suicide como lo hizo Yukio. Aunque para mí será siempre Kimitake. Sabrán que el verdadero nombre de Mishima era Kimitaque Hiraoka. Temo que Borges se haga el harakiri como también lo intentó mi padre, por dos veces, agobiado por la irrupción del cepillo dental a batería. La compulsión por el rito del valor, del duelo, el culto por el arma blanca suelen llevar a eso.
Frunzo el entrecejo.
-Usted sabrá, Kamatari- me inclino hacia él por sobre la mesita ratona-, que Borges murió y está enterrado en Ginebra.
Kamatari me contempla, hierático, largamente. Sospecho, me cuesta creerlo, que no sabe que Borges ha muerto. Se mantiene así, tieso, los puños cerrados. De pronto, una lágrima, increíble, se desprende del lagrimal de su ladeado ojo derecho. Es, como corresponde, una lágrima oriental, finita, estrecha, oblonga y plateada que resbala hacia la curva superior de su fosa nasal y allí se detiene, tras dejar sobre la mejilla oscura un rastro plateado, fino como un hilo de seda, como podría haberlo dejado el paso de una babosa sobre la superficie estriada de un jardín con senderos que se bifurcan.
Del cuento El especialista o La verdad sobre «El Aleph», en El Rey de la Milonga y otros cuentos.
Roberto Alfredo «el Negro» Fontanarrosa (Rosario, 26 de noviembre de 1944 – 19 de julio de 2007) fue un humorista gráfico, dibujante, guionista, historietista y escritor argentino. Fue uno de los artistas y humoristas más destacados del noveno arte en su país, y también es considerado como un destacado escritor de ficción en general (y del cuento corto en particular).
Durante su infancia vivió en el centro de la ciudad, en un antiguo edificio en Catamarca 1421 esquina con Corrientes.
Fue a la escuela primaria Mariano Moreno y comenzó la secundaria en la escuela Industrial (hoy Politécnico). Su carrera comenzó a finales de los años 1960 como dibujante humorístico en la revista Boom de Rosario (1968) luego en Zoom y Deporte 70, destacándose rápidamente por su calidad y por la rapidez y seguridad con que ejecutaba sus dibujos. Estas cualidades hicieron que su producción gráfica fuera copiosa. Por el año 1973 dibuja en las revistas Hortensia y Satiricón y en el diario Clarín. Entre sus personajes más conocidos están el matón Boogie El Aceitoso y el gaucho Inodoro Pereyray su perro Mendieta.
Escritor incansable, publicó tres novelas y doce libros de cuentos a través de los cuales mostró la genialidad de un escritor capaz de manejar con soltura gran diversidad de estilos. Muchos de sus cuentos fueron dramatizados y convertidos en obras teatrales, fílmicas o televisivas. Se han escenificado más de cinco versiones de Inodoro Pereyra, la última de ellas por el elenco El Galpón (de Montevideo). Asimismo, el cuento El mundo ha vivido equivocado ha sido adaptado innumerables veces para teatro.
Biografía: https://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/fontanarrosa.htm
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