Wataru Ohashi expone en su libro «Cómo leer el cuerpo» los fundamentos de la diagnosis oriental como herramienta para comprender la salud física, emocional y espiritual, destacando las diferencias fundamentales entre la medicina occidental y la medicina oriental.
Quién es Wataru Ohashi
Wataru Ohashi es un reconocido experto japonés en shiatsu y terapias corporales orientales, conocido por desarrollar el método Ohashiatsu. Nació cerca de Hiroshima en 1944 y, tras una infancia marcada por problemas de salud, encontró en las técnicas curativas tradicionales japonesas una vía para recuperar su vitalidad. Esta experiencia personal lo motivó a dedicar su vida a la difusión de las artes curativas orientales.
En 1970, Ohashi emigró a los Estados Unidos, donde fundó el Ohashi Institute en 1974, una organización educativa sin fines de lucro dedicada a enseñar su método de shiatsu. El Ohashiatsu combina elementos del shiatsu tradicional, la filosofía zen, las artes marciales japonesas y el estudio del movimiento humano, enfocándose en mejorar la salud.
A lo largo de más de cuatro décadas, Ohashi ha enseñado su método en todo el mundo y es autor de numerosos libros sobre shiatsu y diagnóstico oriental. Entre sus obras más destacadas se encuentran Reading the Body: Ohashi’s Book of Oriental Diagnosis, Do-It-Yourself Shiatsu y Beyond Shiatsu: Ohashi’s Bodywork Method.
Actualmente, reside en Estados Unidos y continúa promoviendo su enfoque terapéutico a través de cursos y publicaciones. Su legado perdura en la comunidad internacional de terapeutas corporales y practicantes de shiatsu.
De Cómo leer el cuerpo, de Wataru Ohashi
«En Oriente jamás se dictamina sobre algo de forma categórica. Siempre
intentamos contrastar las características opuestas que se dan en un
todo. El todo está compuesto de opuestos. En todo existe la paradoja.
Si únicamente vemos lo malo en alguien o algo, vemos sólo la mitad
del cuadro. En ese sentido, estamos ciegos a las posibilidades que hay dentro
de la persona o la situación. Queda poca o ninguna esperanza porque
no hay motivos para la esperanza».
Oriente, Occidente y la medicina
Oriente suele ser un territorio poco conocido para los occidentales, tanto geográfica como filosófica o espiritualmente. Eso se refleja en muchos aspectos, entre los que la medicina es uno bastante significativo. La diferencia es profunda y se remonta a miles de años de un distinto desarrollo cultural, histórico y religioso.
En el mundo contemporáneo, hay una fusión creciente entre Oriente y Occidente: muchos en Occidente practican meditación, yoga o mindfulness, mientras que en Oriente se adoptan modelos científicos, democráticos o tecnológicos de Occidente. Sin embargo, las raíces filosóficas y espirituales siguen influyendo profundamente en la cosmovisión de cada cultura. Las diferencias están ligadas a distintas concepciones de la relación entre mente, cuerpo y espíritu, lo que se hace evidente en la medicina.
Medicina occidental
A grandes rasgos, nuestra medicina occidental ve a la salud y la enfermedad como estados opuestos y separados, sin poner el acento en su interrelación. Se centra en tratar las enfermedades agudas y sus síntomas específicos, generalmente usando medicamentos y en algunos casos cirugía.
Para diagnosticar las enfermedades utiliza herramientas científicas y análisis de laboratorio. Esto ha ido creciendo con el desarrollo de la tecnología y el desarrollo de las especialidades. El viejo médico de familia, que tenía una visión amplia y conocimiento de los pacientes, ha ido perdiendo peso frente a los especialistas. Se tiende a dividir el cuerpo en partes, tratando muchas veces los órganos de manera aislada. Y el tratamiento de las enfermedades, se ha ido enfocando en eliminar los síntomas, sin abordar en general las causas subyacentes. Aunque actualmente se tiende a trabajar en equipo entre distintos profesionales de la salud.
Medicina oriental

Por su parte, y también a grandes rasgos, la medicina Oriental considera que cuerpo, mente y espíritu son una unidad inseparable. Cada síntoma físico lo relacionan con aspectos emocionales y espirituales. No creen poder tratar un aspecto sin abordar los otros, ya que los consideran un todo integrado. Por lo tanto, esta medicina se enfoca en mantener el equilibrio y prevenir enfermedades antes de que se manifiesten. El bienestar dependería de vivir en armonía con la naturaleza y con uno mismo. Conocerse profundamente y respetar las propias fuerzas y debilidades sería clave para una vida equilibrada.
Asimismo, propone que los opuestos (yin y yang) son esenciales para la vida. Es decir, que la enfermedad y la salud coexisten (tal como el día y la noche) y la enfermedad puede ser vista como una oportunidad para fortalecer la salud. Estiman que no puede eliminarse la enfermedad a favor de la salud, así como no puede eliminarse la noche en favor del día.
Para los orientales, la salud depende de la circulación adecuada de la energía por lo que denominan los meridianos del cuerpo. Y los bloqueos de esa circulación de la energía podrían causar enfermedades. Para el diagnóstico, la medicina oriental utiliza métodos subjetivos y artísticos como la observación, palpación, escucha y olfato para entender el estado del cuerpo. Y para el tratamiento utiliza métodos como la dieta, los ejercicios, el masaje y la acupuntura a los fines de armonizar cuerpo, mente y espíritu.
Una síntesis posible
En «Cómo leer el cuerpo», Wataru Ohashi promueve la integración de ambos enfoques de la medicina, destacando que la oriental aporta una visión holista y preventiva, mientras que la occidental es eficaz en el manejo de crisis y enfermedades graves. Por lo que ambos sistemas son complementarios y necesarios para una salud integral.
Cómo leer el cuerpo
El libro está diseñado para enseñarnos a leer el propio cuerpo como un atlas que contiene respuestas sobre su salud y carácter. Busca fomentar una comprensión profunda de uno mismo y cultivar lo positivo en la vida.
La diagnosis oriental es un método que permite entender la salud y el carácter de una persona a través de la observación de su cuerpo. Este enfoque busca revelar la conexión entre el cuerpo, la mente y el espíritu, promoviendo una visión holística de la salud.
En tal sentido, nos anima a ver nuestro cuerpo como un reflejo del ser interior. Apunta a ayudarnos a reconocer nuestras fortalezas y debilidades. Promueve la idea de que las respuestas a las preguntas importantes de la vida ya están dentro de cada uno. Y sugiere que el conocimiento de uno mismo mejora la calidad de vida y fomenta la felicidad.
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