El violín en el jazz

El Jazz proviene de Norteamérica y el violín de Europa. El Jazz tuvo su origen a finales del s. XVIII, mientras que el violín tal y como lo conocemos existe desde el s. XVI. Aún así, la combinación de ambos resulta muy apropiada.

La introducción del violín en el Jazz tuvo lugar durante la década de los años veinte del siglo pasado. No es de los instrumentos más característicos de este género, aunque hay algunos violinistas que se hicieron muy famosos gracias a sus interpretaciones, como Stéphane Grappelli, Joe Venuti y Scott Tixier.

Si bien no es uno de los instrumentos tradicionales del género, la versatilidad del violín y su capacidad para expresar diferentes emociones lo han convertido en una opción popular para muchos músicos de jazz.

El violín en el jazz se utiliza tanto para las melodías como para improvisar solos. Su sonido cálido y vibrante añade una dimensión única, creando un contraste interesante con los instrumentos de viento y percusión típicos del género. En los temas del post, justamente, puede verse su perfecta sintonía con el saxo interpretado por Scott Hamilton. Además, el violín puede adaptarse a diferentes estilos de jazz, desde el swing clásico hasta el jazz fusión más contemporáneo.

En el siglo XXI, el jazz ha seguido evolucionando y adaptándose a los cambios en la sociedad y la música. Se han incorporado nuevos estilos y géneros en el jazz contemporáneo, incluyendo influencias del rap y el hip-hop.

En este contexto, el violín ha encontrado un espacio para experimentar y explorar nuevos sonidos. Los músicos de jazz contemporáneo también han utilizado el violín de formas innovadoras, combinándolo con elementos electrónicos y creando fusiones interesantes con otros estilos musicales.

Además, el violín en el jazz contemporáneo ha sido utilizado no solo como instrumento solista, sino también como parte de conjuntos más amplios, como bandas de jazz fusión o grupos de música experimental.

Élia Bastida

Dentro de este contexto, hoy quiero brindarles algunas interpretaciones de una joven y excelente violinista, Élia Bastida, quien además canta y toca el saxofón. En este post comparto sobre todo sus intepretaciones de violín, que para mi gusto es en el instrumento que demuestra mayor fortaleza y originalidad. Incluyo sólo un tema en el que también canta y otro al final donde toca el saxo.

Al pie del post incluyo un link a una nota muy reciente donde habla sobre su actual experiencia como música y joven madre de un bebé de meses – que tuvo con su pareja Joan Chamorro – quien la acompaña en sus giras desde que tenía 6 semanas.

Èlia Bastida Gibert (Barcelona 18 de julio de 1995) recibió formación de violín clásico desde los 4 años. Durante los estudios escolares asistió al Instituto Escuela Artística Oriol Martorell en el que continuó sus estudios de violín clásico.​ Está licenciada en la Escuela Superior de Música de Cataluña.

​A los 17 años, entró a formar parte de la Sant Andreu Jazz Band de Joan Chamorro, su actual pareja tocando el violín. ​ Más tarde, también contribuyó interpretando el saxofón tenor y asumiendo ocasionalmente el papel de voz principal y coro del grupo; por ejemplo, en el álbum Joan Chamorro presenta La Màgica De La Veu & Jazz Ensemble (2016), parte de las serie «Joan Chamorro presenta…». En 2017, publicó su álbum debut como parte de esta serie.

Una grabación en directo de New Quartet interpretada por Bastida, Chamorro y los veteranos músicos de big band Alba Armengou (trompeta y canto) y Carla Motis (guitarra), en colaboración con Scott Hamilton (saxofón tenor), durante el Festival Internacional de Barcelona de 2019, formó parte del álbum Joan Chamorro New Quartet & Scott Hamilton. La larga colaboración entre Bastida y Hamilton dio como resultado el álbum Elia Bastida Meets Scott Hamilton en 2021.

También en 2021, colaboró ​​con la cantante y pianista barcelonesa Carolina Alabau en el programa y álbum Meraki.​

Es además miembro del Cuarteto HalliGalli, que también incluye al violinista austríaco Christoph Mallinger (también conocido por la ESMUC y la escena de jazz catalana). Este grupo solo toca instrumentos de cuerda y de percusión con un enfoque musical ligero, a veces humorístico, tanto en términos de selección de canciones como de arreglos.

Tras su salida oficial del grupo Sant Andreu Jazz Band, sigue participando en proyectos de Chamorro, como las giras de conciertos ​a Dinamarca y la India.​

Èlia Bastida, una de las mejores violinistas del mundo, en el Ibiza Jazz 2024 Nota publicada en La Voz de Ibiza


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