Me aproximé mucho a la poesía a los 16 años, cuando se publicó el disco que Joan Manuel Serrat, por entonces un novel cantautor, le dedicó a algunos de los poemas de Antonio Machado. Pero ese año, 1969, no fue un año cualquiera…
Para mí significó el comienzo de una época de deslumbramiento por la poesía. Para el mundo fue el comienzo de una era en la que las cosas parecían orientarse hacia un futuro mejor.
Hace un par de noches, tratando de conectarme durante una de mis habituales duermevelas con algún tema para este blog, vino a mi mente otra de las canciones/poemas de Serrat «Nanas de la Cebolla», que se encuentra en el disco «Miguel Hernández», lanzado en 1972, con poemas de ese autor, y que también fue parte importante de mi adolescencia poética.
Entre otros hechos destacables de 1969 podemos mencionar: la llegada del hombre a la Luna con la misión Apolo 11, que se vio en directo por TV; el establecimiento de las bases para el nacimiento de Internet (ARPANET); el Festival de Woodstock, al que asistieron medio millón de personas en cuatro días; las protestas masivas en Washington contra la guerra de Vietnam; el primer vuelo del Jumbo Jet (Boeing 747); la revuelta de Stonewall, que marcó un momento crucial en la lucha por los derechos de la comunidad LGBTQ+; el primer derrame de petróleo de gran efecto en la era moderna en la plataforma petrolífera de Santa Bárbara, que fue el detonante del movimiento ecologista; y en Argentina el Cordobazo, una masiva revuelta de obreros y estudiantes unidos para protestar contra las políticas de ajuste económico y represión, que fue sometida por la dictadura militar.
Ustedes dirán si lo que vino después fue un futuro mejor. A mí, la esperanza sobre ese futuro que avizorábamos en el 69 se me oscureció un poco; sólo mi vigente deslumbramiento por la poesía le da una conciliadora claridad, que me une a los versos finales de ese poema de Hernández; «no te derrumbes, no sepas lo que pasa, ni lo que ocurre». En eso estoy, «defendiendo la risa pluma por pluma…«, y como destaca Machado, con esa segunda inocencia «que da el no creer en nada, en nada».
R.G.V.
Algunos datos sobre Antonio Machado
Antonio Cipriano José María Machado Ruiz., nació en Sevilla el 26 de julio de 187. Poeta emblemático de la Generación del 98.
Realizó sus estudios en la Institución Libre de Enseñanza y posteriormente los completó en los institutos San Isidro y Cardenal Cisneros. Realizó varios viajes a París, donde conoció a Rubén Darío y trabajó unos meses para la editorial Garnier.
En Madrid participó del mundo literario y teatral, formando parte de la compañía teatral de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza. En 1907 obtuvo la cátedra de Francés en Soria. Tras un viaje a París con una beca de la Junta de Ampliación de Estudios para estudiar filosofía con Bergson y Bédier, falleció su mujer – con la que llevaba casado tres años – y este hecho lo afectó profundamente.
«Caminante no hay camino», poema que pertenece a la sección «Proverbios y cantares» dentro del libro «Campos de Castilla», de Antonio Machado
Pidió el traslado a Baeza, donde continuó impartiendo francés entre 1912 y 1919, y posteriormente se trasladó a Segovia buscando la cercanía de Madrid, destino al que llegó en 1932. Durante los años que pasó en Segovia colaboró en la universidad popular fundada en dicha ciudad.
En 1927 ingresó en la Real Academia y un año después conoció a la poetisa Pilar de Valderrama, la «Guiomar» de sus poemas, mujer casada con la que mantuvo relaciones secretas durante años.
De esta segunda inocencia, que da el no creer en nada, en nada
Poema «Las moscas», de Antonio Machado, que se encuentra en su libro «Soledades, galerías y otros poemas», publicado en 1907
Durante los años veinte y treinta escribió teatro en colaboración con su hermano Manuel. En la Guerra Civil Machado no permaneció en Madrid ya que fue evacuado a Valencia en noviembre de 1936. Al poco tiempo se trasladó a Rocafort donde permaneció hasta abril de 1938.
Participó en las publicaciones republicanas e hizo campaña literaria. Colaboró en Hora de España y asistió al Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura. En 1939 marchó a Barcelona, desde donde cruzó los Pirineos hasta Colliure. Allí falleció al poco tiempo de su llegada el 22 de febrero de 1939.
Algunos datos sobre Miguel Hernández
Miguel Hernández Gilabert nació en Orihuela el 30 de octubre de 1910. Poeta y dramaturgo español.
De familia humilde, tuvo que abandonar muy pronto la escuela para ponerse a trabajar; aun así desarrolló su capacidad para la poesía gracias a ser un gran lector de poesía clásica española. Formó parte de la tertulia literaria en Orihuela, donde conoció a Ramón Sijé y estableció con él una gran amistad.
A partir de 1930 comenzó a publicar sus poesías en revistas como El Pueblo de Orihuela o El Día de Alicante. En la década de 1930 viaja a Madrid y colaboró en distintas publicaciones, estableciendo relación con los poetas de la época. A su vuelta a Orihuela redactó Perito en Lunas (1933), donde se refleja la influencia de los autores que lee en su infancia y los que conoce en su viaje a Madrid.
Desperté de ser niño, nunca despiertes…
«Nanas de la cebolle», poema incluido en «Cancionero y otros poemas», libro escrito por Miguel Hernández mientras estaba en la cárcel
Ya establecido en Madrid, trabajó como redactor en el diccionario taurino El Cossío y en las Misiones pedagógicas de Alejandro Casona; colaboró además en importantes revistas poéticas españolas. Escribió en esos años los poemas El silbo vulnerado (1934), Imagen de tu huella (1934), y el más conocido: El Rayo que no cesa (1936).
Tomó parte muy activa en la Guerra Civil española, y al terminar ésta intentó salir del país pero fue detenido en la frontera con Portugal. Condenado a pena de muerte, se le conmutó por la de treinta años, pero no llega a cumplirla porque murió de tuberculosis el 28 de marzo de 1942 en la prisión de Alicante.
Poema «Menos tu vientre», escrito por Miguel Hernández entre 1941/42
Durante la guerra compuso Viento del pueblo (1937) y El hombre acecha (1938) con un estilo que se conoció como “poesía de guerra”. En la cárcel acabó Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941). En su obra se encuentran influencias de Garcilaso, Góngora, Quevedo y San Juan de la Cruz.
Información adicional
Campos de Castilla, de Antonio Machado
Poesías Completas, de Antonio Machado
Más información sobre Antonio Machado
Breve Antología poética de Miguel Hernández
Miguel Hernández, Breve antología
Cancionero y romancero de ausencias, de Miguel Hernández
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