«Ustedes son mis hermanos y los amo. Los amo cuando se postran en sus mezquitas, se arrodillan en sus iglesias y oran en sus sinagogas. Ustedes y yo somos hijos de una sola fe: el Espíritu». Hoy dedicamos el post a un escritor cuyo misticismo es una convergencia de varias influencias diferentes: el cristianismo, el islam, el judaísmo y la teosofía.

Elvis Presley quedó profundamente impresionado por un libro de este autor que nos convoca después de recibir su primer ejemplar en 1956. Según se cuenta, leyó pasajes a su madre y a lo largo de los años regaló copias de ese libro a sus amigos y colegas. Las fotografías de sus notas manuscritas bajo ciertos pasajes a lo largo de su ejemplar están disponibles en varios sitios web de museos. Una de sus frases más destacables que cita es: «La mitad de lo que digo no tiene sentido, pero lo digo para que la otra mitad pueda alcanzarlos».

Esa frase fue tomada por John Lennon y empleada, aunque ligeramente modificada, en la canción «Julia». David Bowie menciona a este autor en la canción «The Width Of a Circle», de su álbum The man who sold the world (1970). Bowie utilizó al autor como una «referencia hippie», porque un libro de él se volvió popular en la contracultura hippie de los años 60. En 2016 la fábula Sobre la muerte fue compuesta en hebreo por Gilad Hochman para soprano, turbo y percusión, y estrenada en Francia con el título de Río del silencio.

Si aún no lo han descubierto, me refiero a Khalil Gibran, poeta, pintor, novelista y ensayista libanés; conocido como el poeta del exilio, quien nació en 1883 en el Líbano.

Pero ya llegaremos a su vida. Comencemos por un breve fragmento del libro por el cual me introduje en su obra y que pueden descargar en PDF o escuchar como audiolibro en este post.


«Alcé la vista para mirarlo y por primera vez el sol besó mi rostro desnudo. Por primera vez el sol besó mi rostro desnudo, y mi alma se inflamó de amor por el sol y ya no deseé más mis máscaras. Como en éxtasis grité “¡Benditos, benditos sean los ladrones que me han robado mis máscaras!”

Así fue como me volví loco.

Y he hallado libertad y salvación en mi locura, la libertad de estar solo y a salvo de ser comprendido, porque aquellos que nos comprenden esclavizan algo nuestro».

Khalil Gibran, de El Loco


Sobre Khalil Gibran

Gibrān Khalīl Gibrān bin Mikhā’īl bin Sa’ad, Khalil Gibrán según la transcripción inglesa del original árabe, nació en 1883 en la aldea libanesa de Bisharri, en el seno de una humilde familia maronita.

A sus once años, gran parte de su familia emigró a Estados Unidos en busca de nuevas oportunidades para trabajar y vivir. Ya desde pequeño se reveló como artista, tanto en el plano literario como en el pictórico.

Se estableció con su familia en Boston, Massachusetts; con el tiempo aprendió y cultivó con devoción el inglés, lengua que haría famosas sus novelas, aunque no olvidó el árabe, que perfeccionó tras su regreso al Líbano entre 1898 y 1902.

Volvió luego a Boston y comenzó a publicar en árabe obras que ponen de manifiesto su peculiar estilo. Su habilidad por el dibujo y la pintura lo llevó a crear obras tan importantes que se exhibieron en varias partes del mundo. Conoció a Mary Haskell en 1904, su mecenas, amiga íntima y su amor. A pesar de que mantuvieron una relación muy cercana y profunda, que incluyó un compromiso matrimonial, nunca llegaron a contraer matrimonio. Ella apoyó económicamente su carrera artística y literaria, incluso ayudándolo a estudiar arte en París. Su relación es recordada como una de las más conmovedoras e intensas de la vida de Gibran, y gran parte de lo que sabemos de su vida personal proviene de las cartas que intercambiaron.

Deseoso de ampliar estilos, marchó a París en 1904, allí se instaló en Vaugirard hasta 1910. Conoció y vivió el ambiente cultural y artístico del París de la época. En 1910 volvió a Boston y se trasladó posteriormente a la ciudad de Nueva York. En 1912 salió a la luz el libro «Las alas rotas» que había comenzado en 1906. Trabajó para la revista Alfunun y, después de la desaparición de ésta, para Alsaih. Precisamente alrededor de esta revista se conformó la agrupación literaria más importante de toda la literatura del mahyar, la «Liga Lteraria», fundada el cuatro de abril de 1920.

Trabajó en la redacción de «El Profeta», que finalmente logró publicar en 1923, con éxito total e imágenes de su propia autoría. Antes había publicado «El Loco» y posteriormente «El precursor». En esa época, lo invadieron malos presentimientos y deseó retornar a su patria. Su salud entonces decayó constantemente hasta el final de su vida.

Gibran obtuvo reconocimiento social de forma progresiva desde 1912, pero alcanzó fama internacional con la publicación de «El Profeta» en 1923. Murió en 1931 en Nueva York, a los cuarenta y ocho años de edad. Su cuerpo fue trasladado y enterrado en su ciudad natal de Bisharri, en el Líbano, en el monasterio de Mar Sarkis (San Sergio), donde hoy está el museo Gibrán,


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