Recientes investigaciones posibles gracias a una nueva tecnología revelan que el Amazonas, lo que hoy parece una selva contínua, oculta una extensa red de asentamientos prehispánicos que estuvo allí desde cerca de 500 años antes de Cristo.
La nueva arqueología de la Amazonía
Durante mucho tiempo la Amazonía se consideró un territorio habitado por pequeñas comunidades dispersas, adaptadas a un entorno ecológico considerado poco favorable para sostener poblaciones numerosas. La selva parecía un límite para el desarrollo de sociedades complejas.
Sin embargo, en los últimos años la arqueología ha comenzado a mostrar una imagen muy diferente. Uno de los descubrimientos más sorprendentes en este cambio de perspectiva proviene del Valle de Upano, en la Amazonía ecuatoriana. Allí, un equipo internacional dirigido por el arqueólogo Stéphen Rostain (CNRS, Francia) reveló la existencia de una extensa red de asentamientos prehispánicos ocultos bajo la vegetación.

Paisaje amazónico del valle de Upano, escenario de uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de los últimos años en Sudamérica.
Las investigaciones publicadas en 2024 indican que el valle estuvo ocupado aproximadamente entre 500 a.C. y 300–600 d.C. Los datos indican que no se trata de una simple concentración de aldeas, sino de un paisaje planificado y densamente organizado, con centros habitacionales, plataformas monumentales, plazas y caminos rectilíneos que conectaban diferentes asentamientos. En otras palabras, lo que hoy parece una selva continua fue, hace dos mil años, un territorio modificado y ocupado por sociedades humanas.
La tecnología que reveló las ciudades invisibles
El descubrimiento de la red de asentamientos del valle de Upano fue posible gracias a una tecnología que revolucionó la arqueología: LiDAR (Light Detection and Ranging). Este sistema utiliza sensores láser instalados en aviones o drones que emiten millones de pulsos hacia el suelo. Parte de esos pulsos atraviesan la vegetación y se reflejan en el terreno. Al procesar digitalmente la información obtenida, se puede eliminar virtualmente el bosque y reconstruir la topografía real del paisaje.
En el caso del valle de Upano, el LiDAR permitió identificar un paisaje modificado por la actividad humana, con miles de estructuras invisibles desde el nivel del suelo. Entre los elementos detectados se encuentran más de 6.000 plataformas y montículos artificiales, plazas organizadas alrededor de conjuntos arquitectónicos, una red de caminos rectilíneos que conecta los asentamientos y diversas modificaciones agrícolas del terreno, incluidos sistemas de drenaje. Algunos de estos caminos alcanzan 10 metros de ancho y varios kilómetros de extensión, lo que sugiere un notable grado de planificación territorial.

Un paisaje urbano en la Amazonía
Las estructuras identificadas forman parte de una red regional de asentamientos interconectados. Los investigadores identificaron varios centros principales —entre ellos Kunguints y Kilamope— rodeados por asentamientos menores, que probablemente formaban parte del mismo sistema social y económico. Las grandes plataformas rectangulares de tierra parecen haber funcionado como base para viviendas, edificios comunitarios o espacios rituales, y con frecuencia se organizan alrededor de plazas abiertas que sugieren lugares de encuentro colectivo.
La presencia de caminos rectilíneos que conectan los distintos conjuntos arquitectónicos indica una planificación territorial deliberada, mientras que la existencia de canales, drenajes y modificaciones del terreno sugiere sistemas agrícolas adaptados a las condiciones del bosque tropical. Las estimaciones actuales indican que el valle pudo haber sostenido decenas de miles de habitantes, lo que convierte a Upano en uno de los ejemplos más claros de urbanismo amazónico prehispánico conocidos hasta el momento.

Reconstrucción del sistema de plataformas, plazas y caminos elevados del valle de Upano (Ecuador), uno de los paisajes urbanos prehispánicos más extensos identificados en la Amazonía.
Proto-ciudades en distintos continentes
Los descubrimientos en el valle de Upano se insertan en una tendencia más amplia de la arqueología contemporánea: el reconocimiento de formas tempranas de organización urbana o proto-urbana en distintas regiones del mundo. En el Próximo Oriente, por ejemplo, el complejo de Taş Tepeler, al que dedicamos un post anterior, muestra que hace aproximadamente 11.000 años existían centros monumentales donde distintos grupos humanos se reunían para realizar actividades rituales y sociales.
Aunque los contextos culturales, ecológicos y cronológicos son muy diferentes, ambos casos revelan la capacidad humana de imaginar y construir paisajes compartidos —espacios organizados mediante arquitectura, caminos o monumentos— mucho antes de la aparición de las grandes ciudades históricas.
En Taş Tepeler eso se materializa en recintos megalíticos y pilares monumentales que parecen haber funcionado como centros rituales de reunión para distintas comunidades. En el valle de Upano, miles de años más tarde y en un entorno radicalmente distinto, esa capacidad aparece en forma de plataformas urbanas, plazas y caminos rectilíneos que organizan el territorio a escala regional.
No se trata de sociedades conectadas entre sí, ni de tradiciones culturales relacionadas. Pero señalan la aparición independiente, en distintos continentes y épocas, de sociedades capaces de transformar el paisaje mediante proyectos colectivos duraderos. Antes de las ciudades clásicas de Mesopotamia, antes de las grandes civilizaciones americanas, ya existían comunidades humanas que imaginaban el territorio como algo que podía ser planificado, organizado y construido en común.
Monte Verde y el conocimiento del paisaje
El sitio de Monte Verde, en el sur de Chile, que fue motivo de un post anterior, aporta una perspectiva más profunda en el tiempo. Con una antigüedad cercana a los 14.500 años. es uno de los asentamientos humanos más antiguos confirmados en América. Monte Verde no muestra arquitectura monumental ni urbanismo, pero sí un conocimiento ecológico altamente sofisticado. Los habitantes del sitio utilizaban una amplia variedad de recursos vegetales, marinos y terrestres y mantenían una relación compleja con el entorno.
Miles de años después, en el valle de Upano, esa interacción entre sociedad y paisaje alcanza otra escala. Monte Verde representa una temprana adaptación humana al ambiente americano; Upano muestra cómo esa relación pudo evolucionar hacia la transformación deliberada de otros territorios. Ambos sitios son momentos distintos de la progresiva capacidad humana para comprender, habitar y modificar el paisaje.
Amazonía transformada: el caso de los Llanos de Mojos
El valle de Upano no es el único lugar donde la arqueología está revelando paisajes amazónicos profundamente modificados por sociedades prehispánicas.
En el norte de Bolivia, en la región conocida como Llanos de Mojos, los investigadores identificaron uno de los sistemas de ingeniería hidráulica más extensos del mundo preindustrial. Allí, las sociedades prehispánicas desarrollaron un paisaje completamente transformado: campos elevados para agricultura, extensas redes de canales, calzadas elevadas que conectaban asentamientos y numerosos montículos habitacionales o ceremoniales. Un tema al que le dedicaremos un próximo post.

Los descubrimientos recientes obligan a repensar la historia de la Amazonía como un paisaje transformado por sociedades humanas complejas.
Repensar la historia de la Amazonía
Los descubrimientos del valle de Upano se suman a una serie de hallazgos que están obligando a reconsiderar la historia de la Amazonía. Durante siglos, la densidad del bosque ocultó las huellas de sociedades que modificaron profundamente el paisaje.
Hoy, gracias a nuevas tecnologías y a décadas de investigación arqueológica, la imagen real del Amazonas es la de una región donde distintas culturas desarrollaron formas propias de urbanismo, agricultura y organización territorial adaptadas al entorno tropical. El bosque amazónico es también, además de un pulmón del planeta, la memoria de antiguas sociedades que aprendieron a habitarlo y transformarlo.
Referencias (Open Access)
Clare, L. (2020).
Göbekli Tepe, Turkey: A brief summary of research at a new World Heritage Site (2015–2019).
Dietrich, O., Heun, M., Notroff, J., Schmidt, K., & Zarnkow, M. (2012). The role of cult and feasting in the emergence of Neolithic communities.* Antiquity.
Prümers, H., Betancourt, C., et al. (2022). Pre-Hispanic low-density urbanism in the Bolivian Amazon.* Nature.
Rostain, S. et al. (2024). Two thousand years of garden urbanism in the Upper Amazon.* Science.
Dillehay, T. et al. (2008). Monte Verde: Seaweed, food, medicine, and the peopling of South America.* Science.
Watkins, T. (2010). New light on the Neolithic revolution in Southwest Asia.* Antiquity.
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